A decir del Presidente Rafael Correa
Las elites del país tratan de convencer a los ecuatorianos de que todos los subsidios son malos, con tal de que el Gobierno canalice más recursos para pagar deuda externa. Así lo afirmó el Presidente Rafael Correa, quien define a los subsidios como un instrumento de política económica en cuanto a distribución y eficiencia para beneficiar al sector más desprotegido.
Expresó que no todo subsidio es malo, como lo afirman sus críticos, el Observatorio Fiscal, y analistas. En parte sirven para mejorar la eficiencia, tal como lo hacen los países del primer mundo, dijo.
“Todos los subsidios no son malos. Hay ineficiencia en el uso de los subsidios ecuatorianos, en algunos, es cierto, pero no es ni de lejos el problema más urgente que tiene el país. Por el momento dejemos en paz a los subsidios y veamos problemas más urgentes”, expresó.
El primer Mandatario señaló que el país tiene varios problemas más urgentes que resolver: el pésimo estado de la generación eléctrica, la renegociación de la deuda, y más.
Puntualizó que si el Estado dejara de subsidiar el gas, la energía eléctrica, y los combustibles, sería ocasionar sendos conflictos en la economía de la gente, y un duro golpe al aparato productivo de la gente.
“Los que propugnan eso son insensatos, no saben de lo que hablan, pero como en este país cualquier cosa se dice”, insistió.
Finalmente dijo que revisará el subsidio al gas, tremendamente caro para el sector público, porque se están beneficiando gran parte de los ricos y no los pobres.
Asimismo, anunció que para acabar con el contrabando de combustibles en las fronteras con Perú y Colombia, se pondrá de acuerdo con el Consejo de Seguridad Nacional (COSENA) para que en conjunto con las Fuerzas Armadas, Ministerio de Energía, y Policía Nacional se ponga en marcha un plan integral para que se acabe con el contrabando.