El precio del barril de crudo de Texas bajó ayer un 5,4% y cerró a 95,71 dólares en Nueva York, entre signos de que el huracán Ike ha causado menos daños de lo que se temía a las refinerías y otras instalaciones en el Golfo de México.
Al finalizar la sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos del Petróleo Intermedio de Texas (WTI, referencial para Ecuador) para entrega en octubre recortaron 5,47 dólares al valor del viernes y cerraron en el nivel más bajo desde el 15 de febrero.
Los contratos con vencimiento más inmediato finalizaron en aquella sesión a 95,5 dólares/barril.
El Ike no mantuvo el precio
El precio del crudo de Texas registró ayer una notable caída, en paralelo a la jornada bajista que registraba la Bolsa de Nueva York y otros mercados alrededor del mundo, a causa del colapso de la firma de inversiones Lehman Brothers y los apuros de otras entidades, como la aseguradora AIG y el banco Merrill Lynch.
La crisis en el sector financiero ha acentuado la inquietud sobre el efecto perjudicial que puede tener para el conjunto de la economía en EE.UU. y en otros países, lo que podría repercutir en una menor demanda de crudo y combustibles.
El fuerte retroceso en el precio del crudo y de los combustibles se produce a pesar de que la producción de petróleo y gas natural en el golfo está paralizada casi en su totalidad tras el paso de los huracanes Ike y Gustav.