El desplome del precio del petróleo ha puesto a temblar a las finanzas estatales. La caída de los mercados petroleros pone en riesgo una inversión de USD 7 056 millones para 2009, que básicamente se sustenta en ingresos petroleros.
Ayer, el petróleo West Texas Intermediate (WTI), que sirve de referencia para la venta del crudo ecuatoriano, cerró en USD 95,71, luego de conocerse el derrumbe del banco de inversión Lehman Brothers y la venta de Merrill Lynch. Ambos “agravaron los temores sobre la economía mundial y las consecuencias sobre la demanda de energía ”, explicó John Kilduff, de la consultora internacional MF Global.
La caída del WTI arrastró los precios de los dos tipos de crudo que exporta el Ecuador: Oriente y Napo. El primero se cotizó ayer en USD 82,49 y el segundo, en USD 74,56. Ambos se venden a ese precio debido al descuento que reciben por ser de menor calidad que el WTI.
El crudo Oriente cuesta un 61% menos que su máximo histórico alcanzado en julio pasado (USD 132) y 3,4% por debajo del precio con el que se elaboró la Pro forma para 2009 (USD 85,4).
La ex ministra de Finanzas, Wilma Salgado, señaló la semana pasada que el precio del petróleo de la Pro forma sería revisado y anotó que un precio de entre USD 70 y 80 el barril sería más prudente.
Pero, al parecer, una recuperación de los precios parece lejana, El paso de los huracanes Gustav e Ike por el área petrolera del Golfo de México no perturbó al mercado petrolero. En tanto que la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de un recorte a su producción real de 520 000 barriles diarios de crudo tomada el miércoles pasado, en su afán por sostener los precios, no logró sino por pocas horas mantener al crudo por encima de los USD 100.
Y es que “los precios altos financian el cada vez más creciente gasto social impulsado por los gobiernos, en especial de Oriente Medio”, dijo el experto internacional Jaime Brito en un foro petrolero realizado en el país meses atrás.
Al igual que esas naciones, países como Ecuador y Venezuela dependen de los ingresos petroleros para financiar sus presupuestos. “Pero en el caso de Ecuador, la situación es más crítica, pues se trata de una economía pequeña”, según el secretario técnico de la Observatorio de la Política Fiscal, Jaime Carrera.
Ecuador tenía previsto financiar hasta el 2015, al menos, USD 1 800 millones, de los USD 6 000 millones previstos de la nueva refinería que construirá junto a Venezuela en la Costa ecuatoriana.
Asimismo, hasta el 2014 están comprometidos USD 2 691 millones en la construcción de nueve hidroeléctricas y los estudios de seis más. La caída del precio del crudo pone en riesgo el financiamiento de estos proyectos, según el analista Pablo Lucio Paredes.
“Hay que recordar la experiencia de los años ochenta, cuando el precio del crudo llegó a más de USD 40 que equivale a USD 100 de ahora. El Gobierno gastó y, además, se endeudó y cuando cayó el precio vino la crisis. Ahora nos estamos gastando todo lo que podemos del petróleo y la ministra (Salgado) ya anunció que nos vamos a endeudar”, puntualizó.
Pedro Paéz, ministro Coordinador de la Política Económica, señaló que los proyectos de inversión del Gobierno no están en riesgo. “Estudiaremos, si es que cabe, más bien ajustar la Pro forma, en el sentido de cambiar las asignaciones y las fuentes de financiamiento para la segunda versión de la Pro forma en caso de que gane el sí en el referendo para aprobar la Constitución”.