La riqueza que generará el Ecuador en el 2009 se proyecta en alrededor de USD 50 000 millones, considerando un crecimiento de la economía del 4%.
La Pro forma presupuestaria que presentó el Ministerio de Economía y Finanzas prevé que el sector público demandará alrededor de USD 25 000 millones durante el próximo año, debido al impulso que se quiere dar a la inversión en carreteras, hidroeléctricas, hospitales, etc.
Si gana el Sí en el referendum sobre la nueva Constitución, el gasto público pudiera incrementarse en USD 2 000 millones. El ritmo de crecimiento resulta insostenible si el precio del crudo cae. Ahora, si el sector público maneja la mitad de lo que genera el país durante un año, lo que haga o deje de hacer el Estado tendrá un impacto directo en la economía del país.
El balance, hasta ahora, muestra que el Estado ha sido poco eficiente en utilizar sus recursos para que la economía crezca. Ecuador debiera registrar tasas de crecimiento sobre el 6% anual, pero se ha conformado con el 3 y 4%.
Aunque el mayor gasto público puede dinamizar la economía, ese esfuerzo resultaría insuficiente si no va acompañado de eficiencia y de inversión privada.
Veamos cómo enfrenta este tema un país vecino. El Gobierno peruano maneja un presupuesto de USD 25 172 millones para el 2009, 4% más de lo aprobado el 2008.
Y priorizará la inversión pública en electrificación rural, carreteras e infraestructura hospitalaria y educativa. Pero a diferencia de Ecuador, su presupuesto apunta a frenar el gasto público, del 14% en el 2008 al 12% en el 2009. Esto se hace para neutralizar a la inflación. El Perú, sin embargo, tiene el mayor crecimiento en América Latina: solo en el primer semestre del 2008 su PIB creció 10,3%.