El Gobierno redujo las tarifas eléctricas, excepto en Quito y Guayaquil, donde se cancela una factura inferior a la del promedio nacional.
La nueva tarifa se ubicará en un promedio de USD 0,0868 el kilovatio/hora (kW/hora). Así lo aprobó el Consejo Nacional de Electricidad (Conelec) la tarde del martes, en cumplimiento con el Mandato 15.
Con ello se sustituye la gran variedad de tarifas que había en el país. La medida rige desde ayer, por lo que los usuarios verán reflejado el nuevo costo de la energía en su planilla de septiembre.
Hasta ayer el pago del consumo de energía dependía del sitio donde viva el usuario. Esto porque cada una de las 19 empresas eléctricas de distribución del país manejaba sus propios costos.
Por ejemplo, mientras en Quito el usuario pagaba USD 0,078 el kW/h, en Sucumbíos este costo llegaba a USD 0,13.
Para el director de Tarifas del Conelec, Gabriel Salazar, este modelo no da un trato igualitario a los consumidores del país. “En Bolívar o Sucumbíos los costos son más altos porque tienen un menor número de abonados”.
Para corregir lo que el Gobierno denomina una desigualdad, se cambió el modelo de cálculo de las tarifa, al excluir el rubro de inversiones que destinan las empresas eléctricas para mejorar su servicio. Ese monto se reflejaba en una mayor tarifa al usuario.
Ahora será reconocido por el Estado. El ministro de Electricidad, Alecksey Mosquera, aclaró que estos dineros, que suman USD 200 millones al año, deberán destinarse a inversión.
Aunque la medida transparenta los costos, no elimina el subsidio que destinaba el Fisco al sector eléctrico, sino que lo redirecciona. “De un gasto pasa a ser una inversión”, aclaró Mosquera.
En una conferencia de prensa efectuada en el Conelec, el funcionario acotó que la medida beneficia a 940 000 abonados del sector eléctrico.
El Fisco, además, deberá desembolsar este año USD 40 millones por la tarifa de la dignidad que beneficia a 1,5 millones de usuarios, quienes seguirán pagando USD 0,04 el kW/hora, pues no se verán afectados por los nuevos costos tarifarios.
Dado que para Quito y Guayaquil no se incrementan las tarifas, el Estado mantendrá un subsidio de USD 50 millones para compensar el cobro de una tarifa por debajo del promedio nacional en ambas ciudades.
El nuevo modelo de cálculo también propone eliminar el mercado ‘spot’, o ventas de energía a corto plazo, que eleva los costos de la energía y beneficia al sector privado, según el Gobierno.
“Se está dejando un modelo económico neoliberal de competencia para pasar a un modelo más equitativo. No hay competencia porque la mayoría de empresas es estatal”, dijo Salazar.
En su lugar, el Conelec dio un plazo de 90 días a las generadoras térmicas (que generan con diésel o gas), esencialmente del sector privado, para que firmen contratos a largo plazo, lo cual permitirá, según Salazar, bajar el costo de la generación eléctrica.
El Conelec debe aprobar el pliego tarifario en junio para que entre en vigencia en enero de cada año. Según Mosquera, el Mandato 15 dispuso que el nuevo pliego tarifario se aplique de forma inmediata.
El Conelec emprendió el cruce de cuentas entre las firmas eléctricas estatales, para eliminar USD 2 894 millones en deudas.