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El espejismo de la abundancia |
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Lunes, 02 de Julio de 2012 00:00 |
Algunos números de la página web del Ministerio de Finanzas. Entre enero-mayo de 2012 ingresaron al Presupuesto $2 600 millones más que igual período de 2011. Unos $1 100 millones provienen de menos devoluciones del IVA, las que en 2011 fueron de $365 millones y en estos cinco meses de $30 millones; del 5% del impuesto a la salida de divisas que rindió $470 millones, $319 millones más que 2011; y, en general de mejores recaudos tributarios. Por ingresos petroleros se obtuvo $1 200 millones más, por mayores precios y aumento de las exportaciones. Los ingresos totales crecieron el 38%.
Al mismo tiempo, comparados los dos períodos, el gasto total aumentó el 20%. Los sueldos, intereses de la deuda, bono de desarrollo humano y transferencias a las seguridades sociales, insumen el 80% del gasto corriente. Mientras, el 50% del gasto de capital se destina a municipios y consejos provinciales y gastos corrientes que están como inversión.
Si bien las cuentas reflejan un superávit de unos $1 500 millones que se traducen en una mayor disponibilidad del Tesoro Público, de ningún modo transmiten solidez fiscal en el mediano y largo plazo. Esta abundante liquidez coyuntural que obedece a ingresos estacionales y la culminación del ciclo de expansión del precio del petróleo, se diluirá en los próximos meses ante la estructura de un gasto elevado e inflexible. La adicción al gasto y el pago de amortizaciones harán necesarios nuevos créditos.
Ha llegado el punto de reversión del ciclo económico con un gasto igual a la mitad del PIB, tributos al límite, inversión privada escasa, petróleo en declive, pobres exportaciones no petroleras, elevados subsidios, altos costos para hacer empresa. Como no se crearon las condiciones para avanzar, en el futuro habrá que luchar por sobrevivir. |