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Eurozona, enseñanzas que asimilar |
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Lunes, 21 de Mayo de 2012 00:00 |
La adopción del euro como moneda única para varios países europeos, al impedir la emisión de moneda, exigía grandes avances en competitividad, estricta disciplina fiscal, sistemas financieros sólidos y sanas políticas económicas.
Sin embargo, la mayoría de países caminó en sentido contrario: subieron salarios y precios, aumentaron el gasto público, se endeudaron, relajaron el crédito y debilitaron sus sistemas financieros.
Alemania, en cambio, a partir de año 2000 en consenso entre Estado, empresarios y sindicatos, flexibilizó su mercado laboral y abarató los despidos. Mantuvo casi congelados los salarios y sus empresas emprendieron reformas estructurales para ser más competitivas. Su norte fue un serio manejo fiscal.
Países en crisis como Portugal, Irlanda, España, Grecia, Italia y otros, para reestablecer la competitividad están obligados a corregir salarios y precios con drásticos recortes de los salarios reales y costes laborales, al tiempo que reducen el gasto público y sus deudas, limitan los beneficios sociales y rescatan a altos costos sus sistemas financieros. Alemania, que actuó con responsabilidad, es el sostén de la Zona Euro.
En 12 años, en el Ecuador, los salarios subieron por encima del crecimiento de la economía, algunos precios están al nivel de los países desarrollados, el gasto público se multiplicó por ocho y los sueldos públicos por 10. Mientras, la competitividad está rezagada.
Las empresas no se han reestructurado para ser más productiva y competitivas, absorben los mayores costos salariales y de producción porque venden y ganan más gracias al elevado gasto público que distorsiona y oculta las realidades económicas. Cuando las empresas no aumenten sus ventas y ganancias y deban enfrentar costos elevados, habrá que ajustar salarios, precios y empleo. Aún no nace la política económica para un país dolarizado. Hay que mirar la Eurozona. |