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Visión cosmopolita del desarrollo, patológica ausencia |
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Lunes, 26 de Diciembre de 2011 00:00 |
El desarrollo de los países, entendido como el progreso constante en el bienestar de las sociedades, es un proceso de largo plazo construido a través de la evolución económica y social de la humanidad. Es producto de la búsqueda de las ideas correctas aplicadas por los gobiernos en la conducción de los Estados. Hace 30-40-50 años, los países asiáticos, China, India, Chile y otros, diseñaron su futuro conduciendo a sus pueblos hacia el desarrollo de capacidades globales para competir sin temor en los mercados, con habitantes educados y sin complejos para asumir nuevos desafíos tecnológicos y del conocimiento.
Los sistemas comunistas, adalides del estatismo extremo, colapsaron con sus secuelas de miseria y destrucción. Alto costo para abrigar luego la opción de los mercados, las libertades, el comercio global, las inversiones privadas. Al mismo tiempo, América Latina sufría los embates de los desajustes económicos y el aumento de la pobreza. En el Ecuador, la visión futurista del progreso estuvo ausente. El consumo del boom petrolero de los 70s, tuvo el alto precio de dos décadas de ajustes, estancamiento y retroceso. La costosa crisis de 1999 no fue suficiente para cambiar las conductas nacionales hacia los esfuerzos que exige el desarrollo. A partir de 2000, dolarización y petróleo, consolidaron el rentismo y aprecio al subdesarrollo.
Mientras la mayoría de países de América Latina, asimilaron las enseñanzas de la historia y transitan los caminos hacia el bienestar, el Ecuador concluye un lustro de reedición del pasado y de ufanarse de su ciega ubicación en la orilla equivocada. La dilapidación del patrimonio nacional para realimentar conductas contrarias al progreso, es el triste crespón negro que enluta las oportunidades perdidas. Una visión cosmopolita del desarrollo, patológica ausencia de las últimas décadas, es imperativa para construir un Ecuador próspero.
Hora GMT: 26/Diciembre/2011 - 05:02 |