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Déficit, trabajo de un millón de personas |
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Lunes, 28 de Noviembre de 2011 00:00 |
En los últimos cinco años, el país recibió casi $50 000 millones por exportaciones de petróleo, más del 50% de lo recibido en cuatro décadas. Entre fondos petroleros, venta anticipada de petróleo, regalo del FMI, préstamos de la China y otros, como uso de las reservas, etc., se consumieron unos $10 000 millones adicionales. Los ingresos tributarios se acercaron a los $40 000 millones. No obstante, el presupuesto de 2012 tiene un déficit de $4 200 millones o 5,9% del PIB, uno de los más altos de América Latina.
Se ha perdido la dimensión del significado de los millones de dólares. Los $4 200 millones superan la recaudación del impuesto a la renta y casi equivalen a los ingresos por IVA, son iguales a los subsidios a los combustibles y al ingreso anual de $4 000 de 1 millón de trabajadores. Tal suma se conseguiría en ocho años, a través de tributos producto de un crecimiento anual de 6%, para lo cual habría que atraer cuantiosas inversiones.
En una gestión responsable de Estado, es inadmisible mantener un presupuesto deficitario, cuyas deudas las pagarán las futuras generaciones. Más cuando ciertas obras realizadas con créditos pudieron construirse con los dilapidados ahorros petroleros y constantes excedentes gastados irreflexivamente en los últimos años. Las duras experiencias pasadas de América Latina y las presentes de los países europeos y los EEUU son contundentes en evidenciar que, para el progreso de los pueblos, es condición sine qua non mantener cuentas públicas equilibradas, en el marco de un tamaño de gasto público de alrededor del 25% del PIB. Las finanzas públicas manejadas con responsabilidad son esenciales para que las inversiones fluyan, la economía crezca y el Estado pueda realizar con éxito su función de redistribución del ingreso y reducción de la pobreza.
Hora GMT: 28/Noviembre/2011 - 05:22 |
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