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Jobs, lecciones para el nuevo Ecuador |
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Lunes, 19 de Septiembre de 2011 00:00 |
La electricidad, la imprenta, la máquina de vapor, las telecomunicaciones, la computadora portátil, la Internet, los circuitos integrados e infinidad de invenciones han marcado el progreso de la humanidad. Steve Jobs es el ícono de la era digital que ha transformado el mundo. A los 20 años, creó su primera computadora, y a los 56 años, es el prodigio detrás de los iPod, iPad, iPhone y otros dispositivos que han mejorado nuestras vidas. Tiene $76 000 millones en efectivo e inversiones, más que el PIB del país. La capitalización de mercado de Apple es $350 000 millones, seis veces el PIB del Ecuador.
La obsesión de Jobs ha sido imaginar y crear productos perfectos que se venden en todo el universo. Gigante empresa posible con la conformación de equipos de alta calificación para desarrollar tecnologías, la persuasión para conseguir inversores, una genuina capacidad emprendedora de ilimitada productividad y elevada competitividad, una relación de aprendizaje con altos ejecutivos de empresas multinacionales, la captación de inteligencias de las mejores universidades y empresas. Cada habitante de China, Burundi o el Ecuador que compra un producto Apple contribuye a la fortuna del Sr. Jobs.
El Ecuador, para progresar, requiere asimilar las lecciones de Jobs, mirar hacia adelante y afuera, unir a la sociedad en torno a grandes objetivos, imaginar y construir otro país con una marca que sea respetada y apetecida por el mundo entero, traer las mentes más brillantes del mundo para aprender con humildad nuevos desarrollos y formas de producir, hacer de cada ecuatoriano un competente accionista de la globalización, abrir las puertas a las mejores universidades extranjeras, persuadir con responsabilidades económicas y democráticas la inversión extranjera en el nuevo producto Ecuador. Requerimos pensar que podemos ser Steve Jobs o Bill Gates y no estigmatizar la creación de riqueza.
Hora GMT: 19/Septiembre/2011 - 05:15
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