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Elevada productividad, la verdadera revolución |
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Lunes, 20 de Junio de 2011 16:39 |
En Ecuador, en el comercio y servicios está alrededor del 60 % de los trabajadores y en la agricultura el 30 %, sectores con baja productividad. La industria, sector de productividad media, absorbe cerca del 10 %. En promedio, la productividad del país es entre el 10 % y 30 % de la de EE UU y de los países asiáticos.
De otra parte, más del 80 % de las empresas son en extremo pequeñas con 10 o menos trabajadores, en Argentina son el 84 %, en México y Bolivia más del 90 %, en EEUU el 54 %. Estas empresas mantienen una baja productividad y generan la mayoría de empleos de reducida calificación. En el país es deficiente la relación entre la producción de bienes y servicios, y los factores utilizados para la misma: capital, trabajo y tecnología.
Alcanzar un nivel de vida superior para las mayorías exige aumentar el nivel de productividad de la sociedad en su conjunto y reducir las diferencias productivas internas y con el resto del mundo. Un país progresa cuando es cada vez más eficiente en la utilización armónica del trabajo de su gente, los capitales invertidos y las tecnologías utilizadas. Un trabajador tendrá mayor bienestar si es capaz de producir de modo creciente más productos de calidad por cada hora de trabajo. Los países que han avanzado en las últimas décadas han logrado transformar sus estructuras productivas hacia estándares de elevada productividad.
Aumentar la productividad de una sociedad es una tarea compleja y de largo plazo, asociada a la competencia, inversión extranjera, comercio global, innovación y desarrollo tecnológico, crédito, tributación adecuada y otros factores. Conformar una sociedad competitiva es la revolución ausente. Es más cómodo refugiarse en las materias primas, el aislamiento y estatismo. |