El Observatorio incluye un grupo de ciudadanos que conjuntamente son fuente de gran credibilidad derivada de su honestidad, capacidad técnica y respaldo político. Por sus características tiene capacidad propia de convocatoria y acceso a los líderes políticos y sociales del Ecuador.
| Deuda y costo de oportunidades perdidas |
| Lunes, 21 de Junio de 2010 14:47 |
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Análisis Jaime Carrera Observatorio de la política fiscal La evidencia histórica demuestra que, con ciertas excepciones, los países que viven de la explotación de sus recursos naturales están lejos de la prosperidad y hacen de la pobreza su modo de vida. Generalmente, quienes los gobiernan y administran recursos no producidos por la sociedad, los malgastan en acciones populistas que encandilan a las mayorías pobres y brindan utilidades a quienes hacen negocios con el Estado. El inmenso costo de oportunidad que subyace en el mal uso de los gobiernos, del producto de la explotación de los recursos naturales es equivalente a las oportunidades de progreso robadas a amplios segmentos de la población. El petróleo es un activo de la sociedad, que al extraerse debe ser sustituido con otro activo a fin de no empobrecerla. Reflexión que motivó en 2006 la conformación de un fondo para asegurar la realización de proyectos eléctricos. Si con los cientos de millones de dólares acumulados se hubiesen concretado los mismos, estaríamos cerca de celebrar su conclusión y sentirnos ufanos de exhibir un grato recuerdo del nuevo boom petrolero. También, cuando acertadas políticas económicas generan confianza y conducen a la prosperidad a los países, los Estados tienen un amplio espectro de opciones que alientan la inversión extranjera directa en sectores importantes como el eléctrico. Se disminuyen los costos para la sociedad, se gana en eficiencia y atrae tecnología de punta, no se sobredimensionan los proyectos, se comparten los riesgos. Cuando los países dilapidan los recursos y enarbolan como éxito políticas equivocadas, ante opciones agotadas, para realizar obras, sin rubor celebran costosos endeudamientos que hipotecan el futuro de la sociedad. El duro camino a la prosperidad exige una sociedad capaz de juzgar el costo de las oportunidades perdidas y la madura apreciación de una sana economía como condición para alcanzar su bienestar. |