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Análisis
Jaime Carrera
En más de 300 años de período colonial el crecimiento económico fue
insignificante. La actividad económica se redujo a la extracción de
metales y especias, mientras, en occidente proliferaban inventos e
innovaciones que dieron lugar a la revolución industrial.
Desde el inicio de la República hasta fines del siglo XIX continuó el estancamiento de la época colonial.
Entre 1900-1920 la economía floreció gracias a los altos precios del
cacao, hecho que posibilitó algunos avances en vialidad y otras áreas.
En las dos décadas siguientes la economía ecuatoriana sufrió una
profunda recesión producto de la caída de los precios y la producción
del cacao.
El costo fue un retroceso económico al nivel del año 1900. A partir de
1942 la economía comenzó a recuperarse por nuevas exportaciones de
café, arroz, caucho, madera, etc. Sin embargo, en esos años Ecuador
ocupaba los últimos lugares en exportaciones.
En las décadas de los años 50 y 60 el PIB creció a una tasa promedio anual del 4,7% gracias al banano.
En los años 70, con el surgimiento del boom petrolero, el PIB creció en algo más del 9% en promedio.
En las décadas de los ochentas y noventas, con bajos precios del
petróleo, la economía creció alrededor del 2%, apenas para cubrir el
crecimiento de la población.
Entre 2000-2006 el PIB creció a un promedio del 5% anual, con más petróleo y sus precios al alza.
En 2007-2009, en el clímax del nuevo boom petrolero, el PIB aumentó 3,2% de promedio anual.
La incapacidad de usar las mentes para crear riqueza, tiene raíces
culturales de más de 500 años y se ha vuelto secular al amparo de los
recursos naturales. Las Costumbres de los Ecuatorianos, de Osvaldo
Hurtado, desnudan los malos genes intrínsecos a nuestro subdesarrollo.
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