El Observatorio incluye un grupo de ciudadanos que conjuntamente son fuente de gran credibilidad derivada de su honestidad, capacidad técnica y respaldo político. Por sus características tiene capacidad propia de convocatoria y acceso a los líderes políticos y sociales del Ecuador.
| Más libres, menos pobres |
| Martes, 25 de Mayo de 2010 16:06 |
|
Eco. Jaime Carrera Observatorio de la Política Fiscal Según cierta definición, una persona es pobre cuando su ingreso es inferior a $68 al mes, algo menos de $2 al día, es decir que si el bono de desarrollo humano se aumenta a este nivel, el Ecuador habrá resuelto la pobreza de gran parte de su población. Resulta obvio que personas con esos ingresos no pueden llevar una vida digna. La reducción de la pobreza exige una concepción más amplia de la misma. Esta podrá superarse cuando los individuos en tal condición posean un conjunto de capacidades que les permitan valerse por sí mismos para procurarse su bienestar. A su vez, personas más capaces requieren de oportunidades para concretar sus sueños, a través de emprendimientos o de un trabajo bien remunerado. Las oportunidades se concretarán solo en un marco de libertades que les permitan fluir sin límites sus iniciativas y capacidades, en el que puedan construir con mentes y brazos su propio bienestar, en el que tenga plena realización su capacidad productiva. Las libertades para reducir la pobreza son intrínsecas a las libertades económicas que ofrecen los mercados; a las libertades para invertir, arriesgar, ahorrar, producir, inventar, innovar, crear riqueza. Esta última es fundamental para reducir la pobreza, pero es solo un medio que ayuda a los pobres a procurarse mejores capacidades y destrezas para vivir mejor, para conseguir sus fines. Cuando los pobres se someten al yugo estatal mediante el asistencialismo se coartan sus libertades, se cercenan sus capacidades, se perenniza su pobreza. Quienes bajo esta convicción conducen la acción del Estado, evidencian su incapacidad de crear riqueza y oportunidades para que los pobres vivan mejor. Pobreza de concepción más lacerante que la miseria de las mayorías. Los pobres dejarán de serlo cuando aprecien como parte de su libertad la capacidad de crear riqueza y concretar sus anhelos. |