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Escrito por Observatorio de la Política Fiscal
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Lunes, 11 de Enero de 2010 15:43 |
Jaime carrera
Director del Observatorio de la Política Fiscal
Análisis
Al 30 de noviembre de 2009, los depósitos del Tesoro alcanzaron $1 738 millones con el ingreso de $500 millones de la revalorización del oro. Al 31 de diciembre, tal rubro bajó a $397 millones, que no estaban disponibles, pues corresponden a universidades y otros. En un mes, el saldo de la caja única se redujo en $1 341 millones.
Con una caja fiscal en soletas, el Estado tendrá que ejecutar un presupuesto con un déficit potencial cercano al 8 % del PIB, el más alto de las últimas décadas. Así, habrá menos ingresos tributarios debido a un menor crecimiento y a la desaprobación de la reforma propuesta. Se estima recibir $685 millones por inciertas ventas de activos y transferencias y se gastará más en salarios.
Si el flujo real de caja por ingresos petroleros y no petroleros llega a $12 500 millones, no serán suficientes para cubrir los gastos obligatorios ($12 800 millones), aún bajo el supuesto que $800 millones de las transferencias a las seguridades sociales se paguen con bonos. El Régimen se limitaría a pagar $6 300 millones, por concepto de sueldos; $1 000 millones, por bienes y servicios; $688 millones, por BDH; $500 millones, para las universidades; $300 millones, de subsidio eléctrico; $350 millones, para federaciones deportivas; $640 millones, de intereses; $1 723 millones, a gobiernos seccionales; $400 millones, a Petroecuador, y $900 millones, para inversiones del Estado. Faltarían $300 millones. Si se colocan bonos al IESS por $500 millones y se obtienen $300 millones de multilaterales, se cubriría el déficit de caja y las amortizaciones externas. La inversión deberá esperar. ¿Son sostenibles las cuentas públicas y pueden contribuir a la estabilidad económica y a la confianza para invertir? |