Obeso sector público, los pobres sufrirán
Escrito por Eco. Jaime Carrera   
Miércoles, 02 de Diciembre de 2009 14:37

Jaime Carrera

Del Observatorio de la Política Fiscal

En 2010, habrá 454 mil servidores públicos, o 3,2% de la población, cuyo mantenimiento costará a toda la sociedad más de $6 000 millones, equivalentes a toda la recaudación por impuesto a la renta e IVA. Al agregar los empleados de los gobiernos seccionales, las seguridades sociales y empresas públicas, serán cerca de 500 mil los servidores estatales. Entre 2007 y 2010, aumentaron 95 mil empleados del Estado.

 

Este costo, que será mayor con aumentos de sueldos a maestros y otros, representará más del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) o 60 % del gasto corriente. Este último, superior al ingreso tributario, exigirá más impuestos para sostenerlo, con el consecuente debilitamiento de la actividad privada y sus efectos en mayor desempleo y subempleo.

Además, los elevados e insostenibles gastos fijos impiden ahorrar para el servicio de la deuda, tornan incierta la sostenibilidad de las finanzas públicas, deterioran la solvencia y envían mensajes negativos para la inversión y el crecimiento de la economía.

La expansión burocrática responde a un modelo populista-clientelar que ubica al Estado como centro de las actividades económicas y sociales, que minimiza y hostiliza la actividad privada y que pretende sustituirla con un sector público adiposo. Mantener un aparato estatal privilegiado y plagado de instituciones exacerbará su ineficiencia y aumentará la pobreza de las mayorías.

Es bueno recordar que en el boom petrolero de los setenta se multiplicó la burocracia, el país se endeudó; en 1980, se duplicaron el presupuesto y los salarios y se asignaron más recursos para educación y salud. Como las soluciones mágicas no existen, las consecuencias las pagamos en los ochenta y noventa. Es irresponsable olvidar las lecciones del pasado.